martes, 14 de febrero de 2017

El agua envenenada de Bangladesh

Unos 40 millones de personas beben agua contaminada con arsénico pese a que es un problema denunciado hace décadas.




La presencia de arsénico en el agua potable del país se detectó por primera vez hace más de dos décadas. Entre las consecuencias de la exposición prolongada se encuentra el aumento significativo de las posibilidades de contraer enfermedades cardíacas, diabetes, y cáncer de pulmón, piel y vejiga. Las repercusiones para la salud y el desarrollo de los niños se arrastran toda la vida.



Las fosas más profundas del océano tienen niveles “extraordinarios” de contaminación

Un nuevo estudio acaba de demostrar que, en realidad, las fosas marinas son un enorme sumidero de la contaminación industrial global. Un equipo de investigadores de Reino Unido ha descendido a más de 10.000 metros en la fosa de las Marianas y la fosa de Kermadec, ambas en el Océano Pacífico. Los investigadores han accedido a estos hostiles hábitats donde la presión es 1.000 veces mayor que en la superficie con robots submarinos equipados para capturar los pocos seres vivos que consiguen sobrevivir en ellos. Los científicos, de la Universidad de Aberdeen (Reino Unido), han analizado los tejidos grasos de crustáceos carroñeros recogidos en ambos puntos y han encontrado concentraciones “extraordinarias” de bifenilos policlorados (PCB, en inglés) y polibromodifenil éteres (PBDEs), compuestos usados en electrodomésticos y otros aparatos eléctricos.



La lucha contra la contaminación se estanca en la Ciudad de México

La Ciudad de México sobrevive, pero le falta el aire. La contaminación ha caído, pero no al ritmo que lo hacía antes, después de dos décadas de combate exitoso. La lucha está en empate técnico. En 1992, cuando la capital fue "distinguida" como la urbe más contaminada del mundo por las Naciones Unidas, se usaban comparaciones con el número de cigarros que sus habitantes "fumaban" al respirar el aire de la metrópoli para alertar del tamaño del problema. Hoy las metáforas no son necesarias. Los contaminantes se asocian a 9.600 muertes cada año en la zona metropolitana del Valle de México, según el Instituto Nacional de Salud Pública.



Las nucleares no se jubilan

La polémica decisión de reabrir Garoña sienta un precedente para alargar la vida útil de las centrales españolas más allá de los 40 años

La planta de Ascó (Tarragona) alberga dos de los siete reactores operativos en España / Foto: Josep Cano
La vetusta central nuclear de Santa María de Garoña(Burgos), la más antigua en activo de España, parada por la empresa explotadora desde 2012 después de que se decidiera que ya había agotado con creces su vida útil, podría volver a operar durante una década, o incluso más. Lo ha autorizado por cuatro votos a uno el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), que supedita la reapertura a la realización de unas costosas inversiones en materia de seguridad y mantenimiento. Ahora, la decisión final queda en manos del Gobierno de Mariano Rajoy.


No hay comentarios:

Publicar un comentario